No tengo suficiente talento para correr y sonreír a la vez, reconoce Emil. Correré con un estilo perfecto cuando se valore la belleza de una carrera según un baremo, como en el patinaje artístico. Pero yo, de momento, lo que tengo que hacer es correr lo más rápido posible.
El mundo está siempre listo para recibir el talento con los brazos abiertos. Muy a menudo, no sabe qué hacer con los genios.