Sinónimos de lobreguez

Sinónimos de lobreguez en sentido de Falta de luz, oscuridad:

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  • De nuevo reinaba la oscuridad y la tristeza en el templo. Algunas personas cercanas al altar murmuraban oraciones y pequeñas lámparas votivas ardían ante la diosa de mármol. Fuera rugían salvajemente los truenos, alterando la paz del templo.

    Taylor Caldwell

    Una tormenta que dura toda una semana. Una oscuridad constante: sólo podemos leer entre relámpagos. Hemos de recordar e ir uniendo lo que leímos a relámpagos.

    Elias Canetti
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  • En este primer amanecer de primavera incluso mi sombra está repleta de vigor.

    Kobayashi Issa

    No hay ni sombra de solidaridad en la sociedad tal y como la sueñan los cristianos en la que nada es por la gracia de los hombres, sino todo por la gracia de dios.

    Mijaíl Bakunin
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  • Las tinieblas impresionan a los sentidos tanto como la luz.

    Nicolás Malebranche

    Cuanto más se abren ante mí las tinieblas del fascismo, más claro veo que lo humano es indestructible y que continúa viviendo en el hombre, incluso al borde de la fosa sangrienta, incluso en la puerta de las cámaras de gas

    Vasili Grossman
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  • La negrura del rostro, es una protección y una distancia cada día más larga al corazón.

    Beatriz Villacañas
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  • Otros sinónimos de lobreguez

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  • La tristeza de lo irrelevante se antepone a la hermética paciencia del alma.

    Ji Hu

    Un día, cuando descubramos el significado de la vida, que de alguna manera estará contenida dentro de sí - que la felicidad es tristeza y la tristeza, felicidad

    Paul McCartney
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  • La futura estela del animal a través de la tiniebla está casi tan establecida para la sagaz mente del cazador como la costa para el piloto. De modo que era esta prodigiosa habilidad del cazador, la proverbial fugacidad de una cosa escrita en el agua, una estela, es tan de fiar, a todos los efectos deseados, como la tierra firme.

    Herman Melville

    ¡Ay madre! Cuando estemos satisfechos de comer, de hablar, de reírnos y maravillarnos, nos vamos cada uno a lo nuestro: yo a mi cama, donde distraído abro la esclusa intemporal del sueño, tú a tu tumba, donde susurra la hierba familiarmente con su voz de tiniebla y eternidad.

    William Heinesen