Me niego a vivir en el mundo ordinario como una mujer ordinaria. A establecer relaciones ordinarias. Necesito el éxtasis. Soy una neurótica, en el sentido de que vivo en mi mundo. No me adaptaré de mi mundo. Me adapto a mí misma.
Con un modelo vivo se tiene más información, pero en algún momento hay que abandonarlo, de lo contrario termina siendo un ejercicio de duplicación.