No es justo que viva de la caridad de otros quien puede bastarse a sí mismo
El bello ideal de la caridad es que no haya dolor; el de la beneficencia es que no se vea.
La risa intelectual es la dádiva con que la Naturaleza ha integrado los privilegios de los hombres más excelentes
La gracia es la mayor dádiva de cuantas Dios puede dar a una pura criatura en esta vida.
Oír con paciencia es a veces mayor caridad que dar. Muchos infelices se van más encantados de la atención con que escuchamos el relato de sus penas, que de nuestro óbolo
La fortuna ayuda a los valientes.
¡Ese es Trotsky! Siempre fiel a sí mismo; se revuelve, estafa, posa a la izquierda y ayuda a la derecha (Carta a I. Armand).