A la sazón, el verano y el humo habían pasado. Los delfines aún jugaban, arqueando el horizonte, pero sólo para levantar recuerdos de puertas espirituales.
Puedes llevarte mi ilusión, romperme todo el corazón, como un cristal que se cae al suelo, pero te juro que al final, sola me voy a levantar como un rascacielo
La vida no es cosa de uno solo. Eso son chorradas esnobs, típicas de gente débil de espíritu, aficionados a simplificarlo todo para poder entender el mundo, para que las cosas puedan ser clasificadas, para tener su pequeño apartamento mental limpio y ordenado. La vida es otra cosa. La vida es cosa de amigos. Yo no soy nadie sin ellos.
Ensanchar nuestra conciencia para entender lo que significa participar de la condición humana y ser responsables de lo que con el mundo hacemos y, al mismo tiempo, ser conscientes de nuestra inserción particular en una cultura y en un espacio social, que en un inicio puede parecer aleatoria, pero que luego nos marca irremisiblemente con su historia y sus promesas.
Para mí, la música es como el amor, besas a alguien para dar y recibir una energía, una conexión. Es el hilo conductor de todo y yo estoy tratando de conectar con esa gente que vibre en mi mismo canal.
Mi eterna preocupación es cómo salvar la distancia, conseguir que todos nos acerquemos y podamos sentir lo mismo porque todos somos uno. Veo el arte como una forma de conectar a la gente.