Naturalmente aceptamos que los nacionalistas vascos puedan proponer por vía pacífica la creación de un nuevo Estado independiente que nunca antes existió, pero rechazamos que ese proyecto político de un determinado partido se presente como el derecho inalienable de todo un pueblo, convirtiendose así, de modo indirecto, en justificación de las armas.
Es probable que Francia y Alemania estén dispuestas a hacer lo posible para que Cataluña sea una nación independiente dentro de la UE.