Le canto al que desespera, se ahoga, se queda solo, al que ama el sol y la tierra. Le canto al que me ayudó, con la música y la letra en cada uno estoy yo, por eso, les canto a todos.
Dadme dos líneas escritas de su puño y letra por el hombre más honrado y encontraré en ellas motivo suficiente para hacerlo encarcelar.