También tú, allá abajo, te esfuerzas en vano de alto en alto, pues quien se ha sumido en la poesía ya nunca se saldrá.
Cuanto más alto hablaba de su honor, más rápidamente contábamos los cubiertos.
El jabón y la educación no son tan efectivos como una masacre, pero son más letales a largo plazo.
Lo último que quiero es entrar a mi casa después de un largo día y ver todos los Grammys y premios. Me haría sentir rara.
Yo dije: Alma, mujer inspiradora: rige mi vida entera para siempre. Arde como la mirra el corazón que inmolo...