Hay dos tipos de preocupaciones: las que puedes hacer algo al respecto y las que no. No hay que perder el tiempo con las segundas
Templanza: no comáis hasta el hastío, ni bebáis hasta perder el sentido.
Se recibe a los hombres según el vestido que llevan, pero se les sale a despedir según el talento que han demostrado.
Si vos no tenéis aquí lo suficiente para conservar un buen criado yo no soy lo bastante necio para despedir a tan buen amo