¡Un juramento sólo son palabras! No es nada en comparación con esto. Esto es real, esto somos tú y yo.
Pronunciar un juramento es poner tu alma en peligro, solía decir. Jamás pronunciéis un juramento a menos que prefiráis morir a quebrantarlo.
El buen humor nos salva de las manos del doctor
Si nada nos salva de la muerte, al menos que el amor nos salve de la vida.