Torear es desengañar al toro, no engañarlo. Burlarlo, que no es burlarse de él
Ahora tengo veintiocho años y en realidad soy más ignorante que muchos escolares de quince. Es cierto que he reflexionado más, y que mis sueños son más amplios y grandiosos, pero les falta el equilibrio (como dicen los pintores); y me es imprescindible un amigo con el suficiente sentido común como para no burlarse de mi romanticismo, y que pueda con su afecto controlar mis sentimientos impulsivos.
Si se me diera la oportunidad de hacer un regalo a la siguiente generación, sería la capacidad de reírse cada cual de sí mismo.
Hey, escuchad. Yo solía pensar que todo era una gran broma. Yo pensé que era algo para reírse de ello, y el último par de semanas conocí a algunas personas que estaban haciendo algo. Ellos estaban intentando cambiar el mundo y yo quiero unirme al viaje. Yo quiero cambiar el mundo