La libertad del individuo debe estar limitada de algún modo; no debe convertirse en molestia para los otros.
Los hombres se atan al cuello un pañuelo celeste o rojo, con lo cual se ahorran juiciosamente la molestia de inventar un programa.
Madrid es una urbe donde nadie te da lata con las cuestiones identitarias.
Mi corazón, como una lata de cerveza que te la bebes y al final le das patadas sin pensar que me desquicias la cabeza.
Me tomé cuarenta y cinco mil litros de tequila y aún puedo donar mi hígado
El hígado es la víctima de la envidia. No pocas veces lo es también el corazón