No comienza mi día con la alborada sino con tu sonrisa desatada; no hay ocaso capaz de alzar estrellas si no haces sonrosar al cielo seria.
No estamos hablando de alzar un nuevo estandarte político, sino más bien de librar la vieja bandera socialista de aquellos que se han envuelto en sus pliegues.
Vamos hoy a levantar la copa del amigo, necesito estar lo más cerca que pueda de ti y fundirme con tu espíritu divino y sentir que, si, se puede ser feliz.
La lectura, resurrección de Lázaro, levantar la losa de las palabras.