Una cosa es posicionarse en contra DEL FENÓMENO de la inmigración sin control de ninguna clase,(...), y otra, acometer a un semejante. Los inmigrantes no tiene la culpa de nada. Ellos, como nosotros, son las víctimas de este sistema y de las mafias que juegan con sus ahorros, sus esperanzas y sus vidas para forrarse a cuenta del dolor ajeno.
La desgracia caerá sobre el temerario que desea saber lo que debiera ignorar y acometer lo que excede a sus facultades.
Sabemos quienes son los maniáticos homicidas. Son los que están bailando y cantando ahora. Debíamos invadir sus países, matar a sus líderes y convertirlos al cristianismo. No éramos tan escrupulosos cuando buscábamos a Hitler y su alta oficialidad. Bombardeábamos ciudades enteras, matábamos civiles entonces. Así es la guerra. Y esto es una guerra.
Nada como invadir Polonia un viernes por la mañana para levantar el ánimo!