La guerra no excluye la paz. La guerra tiene sus momentos apacibles. Satisface todas las necesidades del hombre, comprendidas las pacíficas. Estamos organizados así, si no la guerra sería inviable
Aun siendo brillante, efímero, inaccesible tu recuerdo, como el de ambos astros basta para iluminar ausente toda esta sombra que me envuelve.
Pensar y amar son cosas distintas. El pensamiento en sí mismo es inaccesible al amor; engendra el amor y lo gobierna, pero no es el amor.