Mi punto de vista es el de los condenados de la Tierra, el de los excluidos. No acepto, sin embargo, en nombre de nada, acciones terroristas, pues de ellas resultan la muerte de inocentes y la inseguridad de los seres humanos. El terrorismo niega lo que vengo llamando ética universal del ser humano.
En mis primeras obras intentaba trabajar con un plan muy detallado, supongo que porque tenía mucha más inseguridad que hoy y entonces pensaba que un plan tan estudiado me iba a ayudar. Pero eso no es verdad.
Lo fantástico es la vacilación experimentada por un ser que no conoce más que las leyes naturales, frente a un acontecimiento aparentemente sobrenatural.
Sin vacilación profetizo la ruina a aquel Estado en el que la ley depende del poder del gobernante y no es ella misma quien gobierna.
Sobre la superficie de una corriente rápida es imposible distinguir los reflejos, tanto próximos como lejanos; aunque el agua no sea turbia, aunque la espuma no la cubra, la constante oscilación de la corriente, el inquieto burbujear del agua hacen que los reflejos sean deformes, imprecisos, incomprensibles.
El derecho a la oscilación de mi puño termina donde comienza la nariz del otro hombre.
En Argentina, lo que le pasa al equipo incide mucho en la vida del hincha, ¿entendés? Si el cuadro gana, el hincha se euforiza en su vida personal, particular. Si el equipo pierde, se deprime proporcionalmente, afectando todas sus actividades. Entonces, eso hace que perder o ganar sea muy importante y esa presión se acumula finalmente encima del entrenador. Cuando vivís presionado por esa vorágine resulta que vos, como técnico, terminas pagándolo con algún desequilibrio en tu vida personal.
...el desequilibrio entre ricos y pobres es la enfermedad más antigua y más grave de todas las repúblicas.
Las experiencias lúdicas con un complemento fundamental para el desarrollo de la personalidad del niño. La adaptación al entorno del niño pequeño se realiza sobre todo a través del juego. Las zonas para jugar han de ofrecer variabilidad y diversificación, han de permitir que se satisfagan las necesidades de los pequeños.
Es cierto que los físicos esperan remontarse a la fase previa a la 'gran explosión' e incluso explicar el origen del universo como un tipo de fluctuación, por ejemplo. Pero una fluctuación ¿de qué? ¿Y qué la originó? A mi juicio, todo indica que la cuestión del origen quedará siempre sin dilucidar si nos limitamos a analizarla desde una óptica científica
La movilidad del comercio y de los pueblos, debido al sistema económico que impera, ha debilitado o destruido la conexión entre las obras de arte y el genius loci cual fueron una vez expresión natural.
La filosofía implica una movilidad libre en el pensamiento, es un acto creador que disuelve las ideologías.
El derecho a la oscilación de mi puño termina donde comienza la nariz del otro hombre.
Sobre la superficie de una corriente rápida es imposible distinguir los reflejos, tanto próximos como lejanos; aunque el agua no sea turbia, aunque la espuma no la cubra, la constante oscilación de la corriente, el inquieto burbujear del agua hacen que los reflejos sean deformes, imprecisos, incomprensibles.
La inconstancia lo hecha todo a perder, ella no deja que ninguna semilla germine.
La inconstancia y la impaciencia destruyen los más elevados propósitos.
Es extraña la ligereza con que los malvados creen que todo les saldrá bien.
La vida es principalmente una oxidación de la albúmina de las células, es de ahí de donde procede ese agradable calor animal, que a veces se siente en exceso. Sí, vivir es morir, no hay nada que añadir a eso, une destruction organique, como no sé qué francés, con su ligereza innata, bautizó a la vida.
La volubilidad de la mujer a quien amo es sólo comparable a la infernal constancia de las mujeres que me aman.
Una ley natural que olvidamos es que la versatilidad intelectual es la compensación por el cambio, el peligro y la inquietud. Un animal en perfecta armonía con su medio ambiente es un perfecto mecanismo.
La razón es una puta que sobrevive mediante la simulación, la versatilidad y la desvergüenza.
Los hombres son volubles, y en su inconsistencia puede surgir nuestra gloria.
Pero no era feliz, no lo había sido nunca. ¿De dónde venía aquella inconsistencia de la vida, aquella podredumbre fulminante de todas las cosas en las que trataba de apoyarse?