Hay una grieta en todo, así es como entra la luz
A la desgracia hay que enfrentarse con amor: él nos consolará y nos devolverá la alegría. El amor es el mejor remedio. En los pliegues del infortunio se esconde la felicidad, como el diamante en la grieta de la mina. Dejémonos instruir por la sabiduría del amor.
Evitad las menudas superfluidades, porque por una rendija puede naufragar un navío