Me sumo a tu locura callejera, a tu inconformidad con lo ya hecho y siempre igual que tú pondré mi pecho para tomar el rumbo que tú llevas.
La felicidad se apoya en los pilares fundamentales: tomar la vida como un juego y prodigar amor a los demás.
El viaje se transforma en una estrategia para acumular fotografías. La actividad misma de fotografiar es tranquilizadora, y atempera esa desazón general que se suele agudizar en los viajes.