Cada una de mis fotografías está filtrada por la EMOCIÓN, de la relación que se crea entre el lugar a retratar y mi mismo. Cuando veo algo que me atrae, empiezo a darle vuelta para encontrar mi encuadre. Es un trabajo sobre mí y sobre la ciudad al mismo tiempo.
La acción más pura y esencial logra retratar los valores de la vida y las cuestiones eternas de la humanidad con una profundidad mucho mayor que un esfuerzo humilde y constante.
El magnicidio debe ser intentado a toda costa. Incluso si no debiese triunfar, un intento de tomar el poder en Berlín debe llevarse a cabo. Lo que importa ahora no es el objetivo del golpe, sino probar al mundo y registrar en la historia que los hombres de la resistencia se atrevieron a dar el paso. Comparado con este objetivo, nada es más importante
La literatura no hace sino registrar los encuentros con la belleza.
Aquello que es demasiado profundo o complejo para expresarlo literalmente; de forma escrita, puede ser fácilmente comprendido empleando el arte para pintar imágenes y la música, para elaborar melodías.
Todas esas horas pasadas cada mañana, durante tantos años, buscando ideas, han salvaguardado en mí un vigor intelectual del que yo no disfrutaría hoy si hubiera continuado a pintar paisajes y acuarelas, algo que puedo realizar tan cómodamente, como sin pensar.
Para el artista dibujar es descubrir.
Lo que yo siempre busco al dibujar es transmitir emociones fuertes. Cuando leo un guión y lo visualizo, intento plasmarlo al papel de la forma más emocionante e inmersiva que puedo. De manera que cuando lo veas, creas que estás allí y te metas en la historia, con los personajes.
Cada una de mis fotografías está filtrada por la EMOCIÓN, de la relación que se crea entre el lugar a retratar y mi mismo. Cuando veo algo que me atrae, empiezo a darle vuelta para encontrar mi encuadre. Es un trabajo sobre mí y sobre la ciudad al mismo tiempo.
La acción más pura y esencial logra retratar los valores de la vida y las cuestiones eternas de la humanidad con una profundidad mucho mayor que un esfuerzo humilde y constante.
La humanidad necesita hombres prácticos, que sacar el mayor provecho de su trabajo, y, sin olvidar el interés general, salvaguardar sus propios intereses. Pero la humanidad también necesita soñadores, para quienes el desarrollo de una tarea sea tan cautivante que les resulte imposible dedicar su atención a su propio beneficio.
El que sabe nadar puede sacar perlas de las profundidades del mar; el que no, se ahogaría. Por eso únicamente deben correr el riesgo las personas que poseen la instrucción adecuada.