[¿Pero era posible adaptarse a todo en los campos de concentración?] Su pregunta es extraña. El que se adapta a todo es el que sobrevive; pero la mayoría no se adaptaba a todo y moría.
No me gusta lo convencional. Quiero que la sinuosidad de los acontecimientos sea la textura de mis novelas. Que sorprendan página a página. Creo que improvisar, saber adaptarse y responder al instante es la clave de la felicidad.
Hay que acostumbrar a la gente a vivir de forma más austera, a no derrochar. Hay mucho derroche de energía, no hace falta que cada familia de clase media tenga dos automóviles, lo que hace falta es cambiar el sistema de transportes, mejorar el transporte público, para que la gente no utilice el coche. Lo que hace falta cambiar es el modo de vida, ya que consumo no es sinónimo de felicidad.
Hay que acostumbrarse a vivir con los enemigos, ya que no a todos podemos hacerlos nuestro amigos.
Hay que acostumbrarse a vivir con los enemigos, ya que no a todos podemos hacerles nuestros amigos.
Es bueno acostumbrarse a la fatiga y a la carrera, pero no hay que forzar la marcha.
Hay que acostumbrarse a vivir con los enemigos, ya que no a todos podemos hacerles nuestros amigos.
Créate un buen grupo de apoyo, especialmente para cuando no quieras hacer algo. Ellos te ayudarán a crecer.
En esa época no me dejaban atender a los clientes. Me decían: Vos les hablas de todo lo que se podría hacer con las computadoras, y entonces quieren que gastemos dinero en innovar, y no es como hacemos los negocios acá.