Supongo que no soy como Emily Dickinson, que mantiene las cosas envueltas en una cinta en su cajón.
¿Estamos en el mundo? ¿Este río es el río o es una cinta de sueño que se va hacia la muerte, a la vida profunda del sueño de la esencia?
Ni un libro ni un filme pueden transformar la sociedad. Es suficiente con que abran sus ojos.