Elige un enemigo grande y esto te obligará a crecer para poder enfrentarlo. Achica tu miedo porque, si él crece, tú te harás pequeño; Me dijo el Viejo Antonio una tarde de mayo y lluvia, en esa hora en que reinan el tabaco y la palabra.
Levántate y mírate las manos. Para crecer estréchala a tu hermano, juntos iremos unidos en la sangre, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Amén. Amén.