El «buen gusto» como norma equivale a una amonestación para que neguemos nuestro sincero gusto y lo sustituyamos por otro que no es el nuestro, pero que es «bueno».
El pasado es siempre una reprimenda hasta la actualidad.
Solamente la Iglesia católica salió decididamente al paso a la campaña de Hitler por suprimir la verdad
Quizá me queda una pequeña esperanza de que Obama cumpla con lo que prometió en su campaña electoral... Ojalá Obama se dedique a gobernar Estados Unidos y se olvide del imperialismo y de la pretensión de gobernar al mundo