El tiempo es muy lento para los que esperan, muy rápido para los que temen, muy largo para los que sufren, muy corto para los que gozan; pero para quienes aman, el tiempo es eternidad.
Alguien dijo que cuanto más suave es la caricia, más penetra. Yo digo que cuanto más lento el movimiento, más profundamente llega.
No solamente es inútil, sino loco, el no adaptarse serena y tranquilamente a lo irrevocable.
La verdadera maestría trasciende cualquier arte particular. Parte de la maestría de uno mismo, la habilidad, desarrollada a través de la auto-disciplina, estar en calma, tranquilamente atento, y completamente en sintonía con uno mismo y lo que le rodea. Entonces, y solo entonces, una persona puede conocerse a sí mismo.