El poeta es el escribano a sueldo de la vida.
Un pájaro con cien plumas o se puede mantener, y un escribano con una mantiene casa y mujer.
Evita los amigos y protectores ricos y necios. A poco que los trates, te verás convertido en su amanuense o en su lacayo
El más humilde libertino ha soñado con sultanas, y todo notario lleva en su intimidad las ruinas de un poeta
Para el escritor hay una cuestión de honor intelectual en no escribir nada susceptible de prueba, sin poseer antes ésta.
Si la técnica no es de interés para un escritor, dudo que el escritor sea un artista.