Adiós Madrid. Vuelvo a vivir. Dura raíz, siento al partir que algo de mí se queda aquí ya para siempre: la ardiente ilusión de quererte, ser fuerte y dejarte, sin dejar de amarte.
Y tuve que entender que aún hay otra luz que queda cuando en mi se pone el sol y ahí estoy en la ardiente oscuridad