Cuando yo tomé la decisión de dejar el segundo año de Medicina, mi padre sintió que cometía una aberración al abandonar mi carrera para dedicarme a ser actor. Pero enfrenté con valentía la rigidez de su carácter. Yo sabía que el ser actor era tan noble, digno e importante como ser médico, y que tenía que prepararme. Me dediqué a estudiar y sigo estudiando.
El tedio puede escuchar todas las voces tentadoras, tiene camino para todos los extravíos, y no hay aberración que un momento dado no pueda servirle de espectáculo
Ya fuera de trabajo, del matrimonio o de la familia, siempre he sido una pifia avanzada.
De una confidencia a una indiscreción no hay más distancia que la del odio a la boca.
Fe, alegría, optimismo. -Pero no la sandez de cerrar los ojos a la realidad.
Los recuerdos son un traspié en el sendero de la esperanza.
Nadie tiene más posibilidades de caer en el engaño que aquel para quien la mentira se ajusta a sus deseos.
Los hombres han sido siempre, en política, víctimas necias del engaño ajeno y propio, y lo seguirán siendo mientras no aprendan a descubrir detrás de todas las frases, declaraciones y promesas morales, religiosas, políticas y sociales, los intereses de una u otra clase.
El misterio del contrasentido de la conducta de nuestro pueblo, aún de los gobernantes, reside en la ignorancia de las masas que las hace indiferentes a cuestiones vitales.
Ningún hombre es igual a otro. Ni mejor ni peor, es otro. Y si dos están de acuerdo alguna vez, es por un malentendido
La dictadura no fue un error, tiene apellidos, como colas de rata o lagartija, y su elenco de honor para asesinos los regocija todavía, y dura indefinidamente; no fue un malentendido sino la voluntad de pasar una lija de hierro por encima de los niños.