Y así como la Vida se transmite y va de cuerpo en cuerpo, la Sabiduría se transmite y toma cuerpo de tiempo en tiempo. La larga cadena de sabios que en el mundo han sido, llenan la Historia, destacándose por su profundidad y por la reiteración con que todos ellos han incidido en las mismas Verdades
El mal no es nunca radical, sólo es extremo, y carece de toda profundidad y de cualquier dimensión demoníaca. Puede crecer desmesuradamente y reducir todo el mundo a escombros precisamente porque se extiende como un hongo por la superficie.