Seis, ocho millones de espectadores. Estas son cifras con las que nunca pudo soñar ningún director teatral o novelista y menos aún Esquilo, Sófocles o Eurípides.
Se muy bien que soy un amigo más entre el montón que sólo soy un fan de corazón que no te para de soñar cada día más. Pero se también que entre la multitud alguna vez pudieras ver la luz sobre mi piel para reconocer el amor mas fiel.
Seré en tus manos una copa fina pronta a sonar cuando vibrarla quieras... Destilarán en ella primaveras, reflejará la luz que te ilumina. Seré en tus manos una copa fina.
La gente no va a la iglesia en busca de sermones sino a soñar con dios