Estaba preparado para afrontar la pena de muerte. Para estar realmente preparado para algo es necesario esperarlo de verdad. No es posible estar preparado para algo creyendo en secreto que no ocurrirá. Todos estábamos mentalizados, no porque fuéramos especialmente valientes, sino porque éramos realistas.
Tras una derrota, nada mejor que terapia junto a tu familia. Ellos hacen que encares el entrenamiento del día siguiente en paz y con mucho optimismo, para preparar y afrontar el siguiente partido.
La verdadera cuestión española [es que] el Estado carece de autoridad positiva para hacer frente a las fuerzas de la disgregación
Por mi parte, hice un esfuerzo y aclaré mis ideas. Una vez que pude hacer frente a los hechos con frialdad se me ocurrió que, por terrible que fuera nuestra situación, no había aún motivo para desesperar del todo.
A veces las sociedades deben enfrentar precios a pagar en función y en virtud de objetivos superiores. En este caso yo le puedo decir que esta guerra, dentro del marco de crueldad que la caracterizó, fue el precio que lamentablemente la Nación Argentina hubo de pagar para seguir siendo la República
Ellos arderán... ¡No! Ellos serán perseguidos hasta cualquier agujero donde se oculten y llevados a enfrentar la justicia. A menos (¡por favor!) que se resistan al arresto...
El amante más dispuesto a arrostrar los peligros, es el preferido siempre. En el paseo, en la iglesia, en el teatro, las españolas hablan con los ojos a quien quieren; poseen este seductor lenguaje a la perfección.
Allí estaba yo, dispuesto a arrostrar todos los peligros, a desafiar todas las leyes divinas y humanas, a asesinar si fuera necesario y a meterme en complicaciones inextricables y horribles ( ¿Qué me importaba a mí? ), por una mujer de la que no sabía más que era tan hermosa como imprudente.
Es preciso soñar, pero con la condición de creer en nuestros sueños. De examinar con atención la vida real, de confrontar nuestra observación con nuestros sueños, y de realizar escrupulosamente nuestra fantasía.
Solamente los débiles eluden la confrontación con hombres que no piensan como ellos. Ninguno de los estadistas de las grandes naciones occidentales rehúsan hablar con los dirigentes de los países comunistas. Nosotros no queríamos ser jamás gobernantes de un pueblo que tiene miedo de confrontar sus ideas con otras ideas
En este siglo XIX, acusado de egoísmo y de frialdad, ¡Qué señuelo para los corazones nobles y compasivos, para los ánimos caballerescos, retar los mismos peligros que el guerrero, pero con una misión de paz, de consolación y de abnegación, totalmente voluntaria!
De mi madre aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de nuevo; ahora mismo le puedes decir basta a los hábitos que te destruyen, a las cosas que te encadenan, a la tarjeta de crédito, a los noticieros que te envenenan desde la mañana, a los que quieren dirigir tu vida por el camino perdido
¿Qué valoro de lo que me tocó vivir? Que despertó mi vocación, puso en juego los aspectos que tienen que ver con la vocación: uno lo hace por más que no sea necesario, lo hace porque le produce felicidad. dirigir a Chile me despertó amor por la tarea, amor por la vocación. Valoro haber sido liderado por una conducción que despertó lo mejor que tiene este ser humano: el amor por la vocación.
Versus Entertainment me hizo llegar un guión brillante y arrebatador que, en general, se consideraba improducible. No sólo no dudé un solo segundo en abordar una apuesta tan refractaria al sentido común, sino que le destiné cada gramo objetivo de energía, disponible o no, desde el segundo uno. No es una película de encargo, es un privilegio
Usted se sorprenderá cuando le diga que en los barrios más pobres de muchas ciudades donde vivimos y trabajamos, al abordar a las personas que viven en casuchas, lo primero que nos piden no es pan ni ropa, pese a que muchas se están muriendo de hambre y andan casi desnudas. Nos piden que les enseñemos la Palabra de Dios. La gente tiene hambre de Dios. Anhela escuchar Su Palabra.
Pero para que el que se defiende haga también la guerra, debe asestar golpes, es decir dedicarse a la ofensiva. Así la guerra defensiva comprende actos ofensivos que forman parte de una defensiva de un orden más o menos elevado.
¿Creéis que se puede oponer solamente el entusiasmo a la fuerza de un enemigo organizado, hábil y con un feroz aparato de represión? No, camaradas; si no los encuadramos en la lucha, la voluntad y el entusiasmo serían estériles.
Muchas veces ayudó una broma donde la seriedad solía oponer resistencia
Juego lúdico en lo que tiene de aventurado el enfrentarse al enigma.
Se llama aplomo la capacidad de enfrentarse a la guillotina sin perder la cabeza