Las cosas sometidas a un proceso incontenible de mezcla y contaminación pierden lo que es su expresión esencial, de modo que lo ambiguo ocupa actualmente el lugar de lo auténtico; así le está sucediendo a la ciudad.
En el tiempo real, en la historia, cada vez que un hombre se enfrenta con diversas alternativas opta por una y pierde las otras; no así en el ambiguo tiempo del arte, que se parece al de la esperanza y al del olvido.
Pienso que será difícil igualar un año tan bueno como este pues la liga española es la más difícil del mundo y competir con el Barcelona, como todo el mundo sabe, es muy complicado pero al final acabamos a nueve puntos de ellos y por eso ha sido un año asombroso
La poesía está por todas partes, pero llevarla al papel es, por desgracia, más complicado que verla
Es una intrigante paradoja que el capitalismo fuera salvado gracias a transformaciones que se identificaron con el socialismo.
La prosa -puede especularse- es discurso; la poesía elipsis. La prosa se habla en voz alta; la poesía se escucha a hurtadillas. La primera es presumiblemente articulada y social, un idioma compartido, la voz de la comunicación; la otra es privada, alusiva, inquietante, tímida, idiosincrásica como la delicada tela de una araña, una especie de hechizo insondable para las mentes comunes.
Todos los artistas tienen en común la experiencia de la distancia insondable que existe entre la obra de sus manos, por lograda que sea, y la perfección fulgurante de la belleza percibida en el fervor del momento creativo: lo que logran expresar en lo que pintan, esculpen o crean es sólo un tenue reflejo del esplendor que durante unos instantes ha brillado ante los ojos de su espíritu.
[A mis padres] Los extraño muchísimo y, aún a mi edad, siempre los recuerdo. Recuerdo lo geniales que fueron. Tuve una hermosa familia. Nos queríamos y nos ayudábamos y eso es algo que nunca, nunca se olvida.
Un extraño impulso me llevó a encaramarme a la amplia losa, apagar la vela y yacer dentro de la caja desocupada.