Cuando tenía cerca de 9 años comencé a componer canciones. Pensé que sólo las escribiría y que alguien más las podría cantar, quizás, porque no pensaba que podía hacerlo yo misma. (Revista Woman Who Rock / 2001).
Poseía un extraño hábito autobiográfico que lo llevaba a componer mentalmente una breve oración sobre sí mismo, con el sujeto en tercera persona y el predicado en tiempo pretérito.
La pintura no ha sido hecha para decorar los departamentos. Es un instrumento de guerra ofensiva y defensiva contra el enemigo.
Este es el momento del reencuentro entre todos los paraguayos para reconciliarnos, unirnos y luchar por hermosear nuestra patria (...). Que la amistad siempre prospere en Paraguay. Dejemos atrás tantas diferencias que nos separan y aprendamos a caminar por el sendero de la amistad
Conozco la sensación Tienes la impresión de que puedes rodar por el suelo, cortarte las venas con una hoja de afeitar o masturbarte en el metro sin que nadie te preste atención, sin que nadie mueva una ceja. Como si una película transparente, inviolable y perfecta te protegiera del mundo.
No hay que pedir peras al olmo, sino estrellas y medallas, cúpulas y lámparas, peces y columnas, guantes y puñales, máscaras y hojas de afeitar
Me quedo parada frente a la cómoda, mirándome en el espejo tratando de arreglar mi cabello en una semblanza de estilo; realmente está muy largo. Estoy en mis jeans y una camiseta, y Christian, frescamente bañado, está vestido detrás de mí. Miro su cuerpo hambrienta.
¿De qué tren bala me habla Jaime? ¿Qué? ¿Va a hacer un vagón con pucheros? No podemos arreglar una zorrita y vamos a armar el tren bala.