Siempre he disfrutado de hacer frente a una situación un poco surrealista y presentarla de manera realista. Siempre me ha gustado los cuentos de hadas y mitos, historias mágicas.
Entre las piedras y el fuego, frente a la tempestad o en medio de la sequía, por sobre las banderas del odio necesario y el hermosísimo empuje de la cólera, la flor de mi poesía busca siempre el aire, el humus, la savia, el sol, de la ternura.
Me pongo de pie por lo que creo y un montón de veces estoy en contra de la opinión de la gente
Actualmente la gente está desengañada de Dios y esto sólo necesita ser fomentado. No estoy en contra de Dios. Estoy en contra de su mal uso, y del victimismo de la gente a través de la culpa y la idea del pecado