Soy la rana que no quiere ser un príncipe, la rabia del pueblo, la lucha sin límites, el siempre insistiré, el una y otra vez, tal vez dirán que fracasé, pero nunca que no lo intenté.
Si murmurar la verdad aún puede ser la justicia de los débiles, la calumnia no puede ser nunca más que la venganza de los cobardes.