Sabés que tenés razón, pero con razón y todo aquí tenés mi guitarra. Y todo aquel que la agarra debe cantar a mi modo. Perdoná si te incomodo poniéndotela en los brazos, pero pa' a que asentés los pasos y el oido se te componga. Me cantás una milonga o te deslomo a guascazos
No creo que exista algo que pueda llamarse un simple mortal. Todos tienen su propia posibilidad de éxtasis en la experiencia de la vida. Todo lo que hay que hacer es reconocerlo, y después cultivarlo y conservarlo. Siempre me siento incómodo cuando se habla de simples mortales, porque yo nunca he conocido a un hombre, mujer o niño que sean simples.
Durante muchos minutos, durante muchas horas, durante toda una eternidad, Babbitt permaneció despierto, tiritando, aterrorizado, comprendiendo que había conquistado la libertad, y preguntándose qué podría él hacer con una cosa tan desconocida y tan desconcertante como la libertad.
El hombre es el más misterioso y el más desconcertante de los objetos descubiertos por la ciencia
Mucho has perdido si un amigo has perdido, y será bien dificultoso hallar otro.
El refugio siempre lo encuentro en la soledad. Pero hablo de la soledad buena, la que escoges sabiendo que siempre hay alguien a quien recurrir. Lo que pasa es que vivimos en un mundo tan convulsionado y tan complicado que uno de los más grandes afanes que puede tener una persona, por lo menos yo, es estar tranquilo.
Componer no es difícil, lo complicado es dejar caer bajo la mesa las notas superfluas.
Nunca, en el largo curso de la historia, despertó nación alguna tan gloriosamente después de tan torpe y pesado sueño como España en 1808
El estadio de Zlin, situado en la zona industrial y feísimo, se halla enfrente de la central eléctrica: el viento barre el humo de las chimeneas, el hollín y el polvo, que caen en los ojos de los deportistas. Pese a tales inconvenientes, a Emil comienza a gustarle ese estadio, el aire pesado que se respira en él es bastante más puro que el del taller.
La razón por la que francamente pienso que es una pérdida de tiempo involucrarse con juicios de valor moral acerca de la violencia de las personas, es porque no avanza ni un ápice nuestro conocimiento, ni de las causas, ni de la prevención del comportamiento violento
Soy capaz de imaginar formas de servidumbre peores que las nuestras, por más insidiosas, sea que se logre transformar a los hombres en máquinas estúpidas y satisfechas, creídas de su libertad en pleno sometimiento, sea que, suprimiendo los ocios y los placeres humanos, se fomente en ellos un gusto por el trabajo tan violento como la pasión de la guerra entre las razas bárbaras.
Cuanto más pienso en la práctica educativa y reconozco la responsabilidad que ella nos exige, más me convenzo de nuestro deber de luchar para que ella sea realmente respetada. Si no somos tratados con dignidad y decencia por la administración privada o pública de la educación, es difícil que se concrete el respeto que como maestros debemos a los educandos.
Olvidarte es recordar que es imposible. Olvidarte... es más difícil que aguantarte
Creo que no sabían qué hacer conmigo,... pero lo que hicieron es crear una audiencia para mí entre algunas personas muy importantes, y que la audiencia fueron Leonard Feather, que era el crítico de jazz de la época. Yo tuve la suerte a la hora de obtener la posición No. 1 en Downbeat, Playboy y una serie de encuestas de la música de otras revistas.
Una vez un crítico con ánimo de ofenderme dijo que yo era un escritor de putas y vagabundos. Nunca escuché una verdad tan grande. Soy un novelista de putas y vagabundos y de los que sufren cualquier tipo de discriminación y de las causas dignas del hombre. De eso me siento orgulloso.