El último enemigo en ser destruido será la Muerte
Nada en el mundo puede quitarnos el poder de decir yo. Nada, salvo la desgracia extrema. Nada hay peor que la extrema desgracia que desde fuera destruye el yo, puesto que luego resulta ya imposible destruírselo uno mismo. ¿Qué les ocurre a aquéllos cuyo yo ha sido destruido desde fuera por la desgracia?
Nadie está excluido de pedir a Dios, la puerta de la salvación está abierta para todos los hombres.
La soledad, el sentimiento y conocimiento de que uno está solo, excluido del mundo, no es una característica exclusivamente mexicana. Todos los hombres, en algún momento de sus vidas, se sienten solos. Y lo están. Vivir es separarse de lo que fuimos para acercarnos a lo que seremos en el futuro. La soledad es el hecho más profundo de la condición humana
La ciencia, casi desde sus inicios, ha sido realmente de carácter internacional. Los prejuicios nacionales desaparecen por completo en la búsqueda de la verdad del científico. La medicina también hace caso omiso de las fronteras nacionales
Hemos caminado a ciegas, haciendo caso omiso de las lecciones del pasado, con las trágicas consecuencias de las dos guerras mundiales.