Los sabios aceptaron con reconocimiento y pasaban el resto de sus vidas en asimilar ideas de séptima mano, dormir buenas siestas y aburrir a sus alumnos, que no dejaban de bostezar, con la palabrería anémica y libresca que ellos llamaban sabiduría.
Cualquier músico, en algún momento de su vida, tiene que empeñar su instrumento si quiere cenar caliente y dormir a cubierto.
Como poeta, tiendo hacia la melodía, en el sentido de que el esfuerzo debe reposar en la estabilidad, en un orden satisfactorio de sonidos
Cuando lo superficial me cansa, me cansa tanto, que para descansar necesito un abismo.
Tenemos ganas de jugar, de ganar, de que empiece el partido. Ahora mismo vamos a descansar y cuando llegue vamos a estar preparados al 100% para un partido histórico. Hablando un día previo a la final que le dió a España la Copa del Mundo Sudáfrica 2010
Yo preparo una canción que haga despertar a los hombres y adormecerse a las criaturas.
La justicia puede adormecerse un poco, pero al final ve claro.
La justicia puede adormecerse un poco, pero al final ve claro.
Yo preparo una canción que haga despertar a los hombres y adormecerse a las criaturas.
La meta principal es la autorrealización intima del Ser, no debe descuidarse por las metas secundarias, y el mejor servicio que puede hacerse a los demás es la liberación de uno mismo
Hideyoshi, que ahora era comandante del castillo de Yokoyama, había pasado el verano en las frías montañas al norte de Omi. Dicen los soldados que, para un luchador, la inactividad es más dura que el campo de batalla. La disciplina no puede descuidarse ni un solo día
Dormir es distraerse del mundo.
Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella.
Aconsejar a otros, y desatender su propia seguridad, es insensato.
Lo primero que debe hacerse es llevar a una muchacha al punto en que sólo conozca un deber: el de abandonarse plenamente a su amado, tanto como si, llena de exaltada beatitud, mendigase ese favor. Sólo entonces es cuando se pueden obtener de ella los verdaderos y grandes placeres. Y a esto sólo se llega por medio de una elaboración espiritual.
Ser derrotado es a menudo una condición temporal, abandonarse es lo que hace que sea permanente.
Es más fácil embaucar a muchos juntos que a uno solo