Es preciso recordar que siempre hay un futuro, futuro que es inexorablemente incierto. Con esto no quiero dar un mensaje de pesimismo, ni mucho menos, ya que la incertidumbre puede terminar tanto negativa como positivamente, con la ventaja de que el ser humano tiene facultades para inclinar la balanza a su favor.
Cuando el ánimo está en suspenso, un ligero impulso le hace inclinarse a un lado o a otro
Amar es inclinarse a obtener el placer de la perfección.
El hombre malo puede decantarse a veces hacia el lado de la razón; pero le resulta casi imposible no hacer cuanto conviene para inclinarse a la maldad.
La democracia es la necesidad de inclinarse de cuando en cuando ante la opinión de los demás.