Construimos sociedad fomentando la diversidad y la pluralidad
Europa ha proporcionado a la humanidad su pleno florecimiento. A ella le corresponde mostrar un camino nuevo, opuesto al avasallamiento, con la aceptación de una pluralidad de civilizaciones, en la que cada una de estas practicará un mismo respeto hacia las demás.
El cine es un arte especialmente difícil de dominar en razón de la multiplicidad de dones -a veces contradictorios- que exige.
Las personas son máscaras, las acciones son juegos de enmascarados, los deseos contribuyen al desarrollo normal de la farsa, los hombres denominan toda esta multiplicidad de seres y fenómenos, ¡Consumen el tesoro de sus días disfrazándose de muertos!
Por mucha heterogeneidad que podamos hallar en principio entre los hechos y la causa, y por más que medie una gran distancia entre una regla de conducta y una afirmación sobre el fondo de las cosas, el impulso de amar a la humanidad nos ha venido siempre de un contacto con el principio generador de la raza humana.
La diferencia entre lo sutil y lo vulgar no está más que en tu ignorancia
El reparto de la riqueza es lo que diferencia a la derecha de la izquierda.
La arquitectura es un foco donde han convergido tres propósitos distintos (utilidad, construcción y belleza). Se han fundido en un sólo método; han llegado a un resultado único; sin embargo, se distinguen entre sí según su propia naturaleza por una profunda y constante disparidad
Había entre ellos, según él mismo me lo contara después, una disparidad de puntos de vista tal que la felicidad se espantó del hogar desde el primer momento.
Cásate con una persona igual, por que la desigualdad en las parejas quebranta la doble armonía.
La desigualdad es esencial en la vida del hombre: no hay más rasero nivelador que el de la muerte
Amigos, el suelo es pobre, hay que sembrar semillas en abundancia para poder obtener cosechas modestas...
Dios es día y noche, invierno y verano, guerra y paz, abundancia y hambre.
Hasta donde podía ver, el mundo entero desplegaba la misma exuberante riqueza que el valle del Támesis. Desde cada colina a la que yo subía, vi la misma profusión de edificios espléndidos, infinitamente variados de materiales y de estilos.
Lo que más necesitan las democracias es que los electores acudan a votar con la misma profusión con que se presentan los candidatos.
No presumo de ser poderoso, pero en la adversidad es cuando mayor fuerza reconozco dentro mío. Aparte, llevo toda mi vida observando a aquellos que gestionan la adversidad, que es de quienes verdaderamente se aprende. Extrañamente, todos sobre-observamos a los victoriosos, y quienes merecen ser observados son aquellos que tramitan la adversidad, así que estoy en un escenario que me es habitual, y el que he recorrido con mi cuerpo, y en cuerpo ajeno, infinidad de veces.
El mundo es una infinidad de posibles impresiones sensibles, y sólo somos capaces de percibir una pequeña parte de él. La parte que podemos percibir es luego filtrada por nuestra experiencia única, cultura, lenguaje, creencias, valores, intereses y suposiciones.
La búsqueda de la mejor jugada es un proceso creativo, y exige algo más que conocer la estrategia y la táctica, más que experiencia y más que conocimiento de los métodos establecidos. Es en este proceso donde el jugador demuestra sus mejores cualidades: amplitud de pensamiento, audacia y habilidad creativa.
El criterio de verdad de un enunciado es siempre la amplitud de su capacidad de seducción.