Parecía, por lo menos, que no le habían enseñado a mentir. Pero tampoco le habían enseñado a distinguir la verdad de la mentira.
Es ignorancia no saber distinguir entre lo que necesita demostración y lo que no la necesita.
Porque así como a la ciudad que tiene quietud y seguridad, le conviene no mudar las leyes y costumbres antiguas, así también a la ciudad que es apremiada y maltratada de otras, le cumple inventar e imaginar cosas nuevas para defenderse; y ésta es la causa porque los atenienses, a causa de la mucha experiencia que tienen, procuran siempre novedades.
El cabalgar, el viajar y el mudar de lugar recrean el ánimo.
Precisamente para dirigir al proletariado y al semi-proletariado de la ciudad y el campo, los Bolcheviques consideraban necesario distinguirse agudamente de todas las fracciones y agrupamientos de la burguesía, comenzando por aquellos falsos socialistas que en realidad eran agentes de la burguesía.
Se trata de vivir, y para el individuo la vida tiene dos direcciones principales: el conocimiento o la acción, razón por la cual pueden distinguirse en el hombre dos facultades principales: inteligencia y voluntad.
Obviamente, la compostura de un programa, la da la voz que sale al aire: de un locutor, animador, comentarista, periodista, etc. Esta voz no necesariamente tiene que destacarse por ser microfónica, sino por ser lo suficientemente clara, con buena tonalidad, animada y con buen ritmo
La abundancia de palabras y la ignorancia predominan en la mayor parte de los hombres; si quieres sobresalir de la mayoría inútil, cultiva tu conocimiento y envuélvete en nubes de silencio
No podemos llegar a sobresalir en el trabajo si no hacemos otra cosa que trabajar.
Sólo le pido al Eterno que al despuntar cada día, las sombras de nuestros cuerpos sorprenda la luz unidas.
Cuidado, no sea que los velos de la gloria os impidan beber de las aguas cristalinas de esta Fuente viva. Tomad, en este amanecer, el cáliz de salvación en el nombre de Quien hace despuntar el Día, y bebed a plenitud en alabanza de Quien es el Todoglorioso, el Incomparable.
El que pregunta con mala intención no merece conocer la verdad
Nosotros, por nuestra carne, nuestra sangre y nuestro cerebro, pertenecemos a la naturaleza, nos encontramos en su seno, y todo nuestro dominio sobre ella consiste en que, a diferencia de los demás seres, somos capaces de conocer sus leyes y de aplicarlas adecuadamente
La perfección de los medios y la confusión de los fines parecen caracterizar a nuestra época.
La Sencillez hacia el exterior corresponde a los hombres ordinarios, como un vestido hecho a media para ellos, pero sirve como un adorno a los que han llenado su vida con grandes hechos: se podría comparar con un poco de belleza descuidadamente vestida y con ello todo el atractivo más.
Nuestros deseos siempre se aumentan con nuestras posesiones. El conocimiento de que hay algo todavía que nos pueda satisfacer, no se puede comparar con el gozo de las cosas que tenemos por delante.
El verdadero líder sabe reconocer sus errores y aceptar la responsabilidad
Barbarie y civilización son dos categorías de origen particular pero cuya aplicación puede ser universal. Sin embargo, ser civilizado no significa que se tengan estudios superiores, sino que se sabe reconocer la plena humanidad de los otros, aunque sean diferentes. No son bárbaros quienes no tienen buena educación o han leído poco, sino quienes niegan la plena humanidad de los demás.
Las matemáticas comenzaron a ser una ciencia cuando alguien, probablemente un griego, enunció proposiciones acerca de cualquier cosa o de alguna cosa sin especificar ninguna particularidad. Los griegos fueron los primeros en aplicar proposiciones a la geometría; por ello, la geometría fue la gran ciencia matemática en Grecia.
Una teoría es científica si podemos especificar por adelantado un experimento crucial (o una observación) que pueda falsaria, y es pseudo-científica si nos negamos a especificar tal falsador potencial.
Si nuestra mente se ve dominada por el enojo, desperdiciaremos la mejor parte del cerebro humano: la sabiduría, la capacidad de discernir y decidir lo que está bien o mal
...quienes detentan la potestad estatal no sólo son garantes e intérpretes del derecho civil, sino también del religioso, y que sólo ellos tienen el derecho de discernir queé es lo justo y lo injusto, y qué lo piadoso y lo impío.
No soy ni pobre ni rico, al discriminar la raza se va perdiendo y el mundo se transformará en un abanico.
He sido inducido a adoptar este curso por un deseo de que mis lectores sean enseñados a pensar, así como a experimentar, y por lo tanto estén cualificados desde un primer momento de su estudio para discriminar entre lo verdadero y lo falso, y adquirir los hechos de la ciencia sin quedar desconcertados por sus ficciones