Cada día has de abandonar tu pasado, o aceptar. Si no lo puedes aceptar, te convertís en escultora.
La policía y los jesuitas tienen la virtud de no abandonar jamás ni a sus enemigos ni a sus amigos
—Es una analogía muy gráfica que ayuda a la comprensión de una forma maravillosa, sin dejar de ser, estrictamente hablando, errónea en todos los sentidos posibles —comentó Ponder.
Hay que dejar la vanidad a los que no tienen otra cosa que exhibir.