Por eso es que uno no puede confundir a los chinos con los japoneses, porque esa es mucha la ofensa; no ve que los japoneses son los genocidas de los chinos
Es grave confundir la anestesia con la esperanza; también lo es tomar el noble rábano de la paciencia por las ruines hojas lacias, ajadas, trémulas- de la renunciación.
Lo importante ahora es no perder el rumbo ni bajar la intensidad del cambio.
He obrado en todo con la devoción que requería la más bella de las empresas humanas: la salvación de la patria; y por el designio que me animaba, no podía distraer mis actitudes a otras consagraciones.
El gobierno israelí y sus servicios secretos tienen un interés en crear una cierta psicosis, en hacer creer que hay un clima de antisemitismo en Francia, para distraer la atención de lo que ellos están haciendo.
Quien piensa con grandeza se ha de equivocar con grandeza
Esta incomprensión lo hace reaccionario, pues los llamamamientos a la sociedad y al Estado, es decir, a los ideólogos y los políticos de la burguesía, sólo pueden desorientar a los socialistas y tomar por aliados a los peorers enemigos del proletariado, sólo pueden frenar la lucha de los obreros por la emancipación en lugar de contribuir a intensificar, esclarecer y organizar mejor esta lucha.
El ataque irracionalmente sistemático, la permanente descalificación de las personas y de cualquier tipo de solución con que se trata de enfocar los problemas del país, no son un arma legítima porque, precisamente, pueden desorientar a la opinión pública en que se apoya el propio sistema democrático de convivencia.