Si se te ocurre alguna vez criticar a un colectivo, siempre serán sus peores representantes los que se den por aludidos, y, para disimular, te acusarán de calumniar precisamente a aquellos en los que no pensabas al formular tu juicio.
Cuando sientas ganas de criticar a una persona, piensa que no todos han tenido las mismas oportunidades que tú.