Un hombre tiene que ser excesivamente estúpido y falto de caridad para creer que no existe la virtud sino de su lado.
Nunca debemos obsesionarnos excesivamente con la idea que perseguimos.
El mayor peligro para la mayoría de nosotros no radica en establecer unos objetivos demasiado altos y fracasar pronto, sino en establecer unos objetivos demasiado bajos, y lograrlos
El boxeo occidental es demasiado arriesgado a causa de las restricciones impuestas por las tácticas ilegales e indebidas.