Si dios existiese no habría para él más que un sólo medio de servir a la libertad humana: dejar de existir.
Los diálogos son admirables, tanto como los personajes que acompañan al protagonista, y las situaciones y sensaciones que se suceden son tan francas y espontáneas que cuesta abandonarlas y dejar de vivir en el genuino mundo de Fernández. Revista Ñ.
Aconsejar a otros, y desatender su propia seguridad, es insensato.
Los líderes cultivan sus virtudes, en el trabajo hay muchas virtudes que se pueden utilizar: perseverancia, aprovechamiento del tiempo, prudencia, fortaleza para acabar un trabajo bien hecho inclusive cuando uno está ya cansado, optimismo para no desmotivarse fácilmente.
El triunfo no esta en vencer siempre, sino en nunca desanimarse