Siempre debes separar el talento de la personalidad, que no tienen nada que ver.
Parece un absurdo que las leyes, esto es, la expresión de la voluntad pública, que detestan y castigan el homicidio, lo cometan ellas mismas, y para separar a los ciudadanos del intento de asesinar ordenen un público asesinato.
Conquistar el mundo montado a caballo es fácil, es desmontar y gobernar lo que es difícil