A veces pienso que no vale la pena hacer amigos. Se van de nuestra vida después de un tiempo y dejan una herida mucho más dolorosa que la soledad anterior a ellos.
Todas las religiones han basado la moral de la obediencia, es decir, sobre la esclavitud voluntaria. Es por eso que siempre han sido más perniciosas que cualquier organización política. Para este último hace el empleo de la violencia, la anterior corrupción de la voluntad
Cada punta del lazo que une, la muerte y el cenit, quiero dejarlas partir, creo que viven en mí
El olor de la hierba, el viento gélido, las crestas de las montañas, el ladrido de un perro. Esto es lo primero que recuerdo. Con tanta nitidez que tengo la impresión de que si alargara la mano, podría ubicarlos, uno tras otro, con la punta del dedo. Pero este paisaje está desierto. No hay nadie. No está Naoko.
Todo poder cae a impulsos del mal que ha hecho. Cada falta que ha cometido se convierte, tarde o temprano, en un ariete que contribuye a derribarlo.
No es muy dificil atacar las opiniones ajenas, pero sí el sustentar las propias: porque la razón humana es tan débil para edificar, como formidable ariete para destruir.
El error es una hoja garabateada que primero hay que borrar
Cuanto más logres que invierta una mujer en ti en términos de emociones, energía, trabajo, dinero, tiempo, etc., más fácil te resultará avanzar con ella. Si deseas obtener algo grande, intenta primero conseguir algo pequeño. Piensa que cuanto más se implique ahora, más natural le resultará implicarse luego.
Por eso, la etapa inicial del origen de la vida debió ser la formación de las sustancias orgánicas, la producción del material básico que más tarde habría de servir para la formación de todos los seres vivos
El trabajo es la vocación inicial del hombre, es una bendición de Dios, y se equivocan lamentablemente quienes lo consideran un castigo.
No es muy dificil atacar las opiniones ajenas, pero sí el sustentar las propias: porque la razón humana es tan débil para edificar, como formidable ariete para destruir.
Todo poder cae a impulsos del mal que ha hecho. Cada falta que ha cometido se convierte, tarde o temprano, en un ariete que contribuye a derribarlo.