El pecho le dolía como si se lo hubiesen abierto para sacarle el corazón. Sentía allí un vacío atroz, un vacío real que no podía calmarse hasta que pudiera colocar allí el corazón de Cristina. Son estos fenómenos de una psicología particular que, según parece, no pueden ser comprendidos sino por aquellos a quienes el amor ha asestado ese golpe que en el lenguaje corriente se llama el flechazo.
Pensar contra la corriente del tiempo es heroico; decirlo, una locura.
A veces me pregunto cómo fue que desarrollé la teoría de la relatividad. La razón, creo, es que un adulto normal nunca se detiene a pensar en poblemas de espacio y tiempo. Estas son cosas que él ha pensado cuando era niño. Pero mi desarrollo intelectual se retrasó, como resultado de lo cual comencé a preguntarme sobre el espacio y el tiempo sólo cuando ya había crecido.
Nada es demasiado importante. Lo que realmente importa es llegar a tu casa, estar tranquila y poder dormir bien. Por eso todo lo que me pasa me lo tomo como algo normal
Es más cómodo sufrir que actuar; es más cómodo dejarse redimir y liberar por otro, que liberarse a sí mismo; es más cómodo hacer depender su salvación de otra persona, que de la propia fuerza; es más cómodo amar que anhelar; es más cómodo saberse amado de Dios, que amarse a sí mismo con un amor sencillo o natural, innato en todos los seres.
Sueño a menudo un sueño sencillo y penetrante de una mujer ignota que adoro y que me adora, que, siendo igual, es siempre distinta a cada hora y que las huellas sigue de mi existencia errante.
La nobleza del plebeyo consiste en no avergonzarse del nombre de su padre.