La nación vasca es una invención de la Historia que ha cuajado en la mente de unos fanáticos.
Pero en la Unión Soviética todavía no existe el socialismo. Un estado de transición, cuajado de contradicciones, cargado con la pesada herencia del pasado, sufriendo la presión enemiga de los Estados capitalistas: esto es lo que allí domina.