Yo era demasiado feliz para guardar en el corazón un sentimiento de enemistad.
... ¿y el computador es capaz de hacer todas esas cosas, como el de guardar mis poemas por varios días, sin que se le modifique el contenido, y sacarme todas las copias que necesite?, así me preguntó el poeta, cuando le pasaba al equipo de la Escuela de Bellas Artes, Los poetas, amor mío..., pues se lo habían mal mecanografiado por la calle, para finales del año 1996
Se puede ser feliz y seguir estando triste
Es admirable el orden, en un mundo constantemente amenazado por el desorden, en un mundo donde las criaturas vivientes sólo pueden seguir viviendo si sacan ventajas de cualquier orden que exista a su alrededor y lo incorporan a su ser. En un mundo como el nuestro, todo ser vivo que logra la sensibilidad responde con un sentimiento armonioso siempre que encuentre un orden congruente.
De la misma manera debemos soportar la autoridad del príncipe. Si usa mal su autoridad o abusa de ella, no debemos albergar resentimiento, ni buscar venganza ni castigo
Todo ordenador tiene una memoria principal que utiliza para albergar los programas en ejecución. En los sistemas operativos más sencillos, sólo hay un programa a la vez en la memoria. Para ejecutar un segundo programa, es preciso desalojar el primero y colocar el segundo en la memoria. Los sistemas operativos algo más sofisticados permiten que haya varios programas en la memoria al mismo tiempo.
Así está el asunto: si va a haber barcos suficientes de modo que por su número nadie se quede aquí, nosotros zarparemos; pero si unos van a tener que quedarse y otros van a navegar, no embarcaremos en los barcos.
La cosa más necesaria de que el cortesano tiene necesidad es tener en la corte un fiel y verdadero amigo, no para que le lisonjee, sino para que le reprenda.
Mucha de la gente que ha reclamado porque nosotros recibimos el MBE recibió el suyo por heroismo en la guerra - por matar gente. Nosotros lo recibimos por entretener a los demás. Yo pienso que lo merecemos más. No creen ustedes?
Soy el gladiador heterosexual, que fue condenado a luchar para entretener a los demás, en este circo llamado rap.
Jamás hay que discutir con un superior, pues se corre el riesgo de tener razón.
Allí la cuestión era ganar dinero y a mí eso no me preocupaba, una vez cubiertas mis necesidades. Ganar dinero era una preocupación secundaria frente a la cuestión de vivir, de experimentar sentimientos, emociones, el aprendizaje. No me interesaba procurar tener más sino hacerme mejor dentro de lo posible.